Monólogo personalizado de empresa para 40 años de éxito
Crear un monólogo personalizado de empresa no es fácil. Debe ser divertido, deben aparecer muchas personas de la compañía, pero tratadas con respeto y amor. Pero debe seguir siendo divertido, y divertido para todos.
En ocasiones, recibes poca información porque la persona que te la da tiene miedo de lo que hagas con ella. Sabe que sus compañeros lo identificarán como mi informante. Eso le hace ser muy prudente, porque no me conoce y no sabe que soy muy respetuoso con todos, menos conmigo mismo.
En el caso de Forsa, tuve la gran suerte de trabajar con Adrián, el responsable de marketing. Tenía claro que quería un monólogo personalizado de empresa. Le preparé un cuestionario muy completo después de habler leído y estudiado la web de la empresa en profundidad.
Y es que para preparar un monólogo personalizado de empresa debes hacer las preguntas oportunas, para recibir la información más jugosa posible. Me dieron mucha información sobre más de diez trabajadores. Cuesta hilvanar la historia para que aparezcan todos, diciendo su frase memorable, haciendo la acción que todos reconocen y hará reir a todos, sobre todo al protagonista.
El monólogo personalizado de empresa lo haría después de comer. Personalmente, prefiero hacerlo antes, pero por supuesto, me adapto al cliente y a sus horarios. LLegué veinte minutos antes de la hora convenido, porque siempre es mejor esperar a que te esperen.




Empecé el monólogo personalizado de empresa después de probar el micro y esperar a que terminaran los cafés. El restaurante tenía una sala adjunta con cómodos sofás. Los esperé allí.
Fueron un público maravilloso y cuando empezaron a verse dentro de la hisotira, entendieron que realmente era un monólogo personalizado de empresa. Además, antes de empezar siempre pido poner cara a todos los protagonistas que aparecen, de tal manera que cuando hablo de alguien, miro a esa persona, creando la ilusión de que realmente los conozco. El resultado es realmente espectacular.
El monólogo personalizado de empresa duró unos 35 minutos y funcionó realmente bien, fue impresionante. Ellos quedaron muy satisfechos, porque conté la historia como si hubiera de visita a la empresa y me hubiera ido encontrando a los personajes de la empresa, visitando los diferentes departamentos.
Volví a salir pensando: ¡buah! que gran trabajo tengo: hago reír a la gente, ¿Hay muchas maneras de ser más útil que conseguir hacer reír a los demás?
Para ver cómo trabajo:
www.monologopersonal.com
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